PocaHontas existe. y Yo la vi.
Y en este caso en particular no son los pioneros ingleses que se enamoran de una bella india, son simplemente los güeros foráneos y, porque no decirlo, hispanos como nosotros, los que se ven prendidos por esta bella tica.
Si en aquella época a eso del año 1617, "Pocahontas, la princesa india" siempre se veía acompañada por un colibrí y un mapache, en este caso, hoy en día siempre se ve asediada por varones, varones que le ofrecen la mejor vida que nunca pudo haber soñado, toda la plata que ella pueda exigir, todo el cariño del Pacífico pero Pocahontas sin hacerles caso sigue de fiesta con sus amigas, una de ellas, la también ya narrada hermosa argentina de Mar del Plata, Laura. (Ver capítulo anterior ‘Puro Pacífico’).
Y en medio de la celebración Pocahontas sigue entregando lo más bonito de su corazón, esa mueca que desprende su jugosa boca, estoy hablando de su sonrisa. Pocahontas, de dónde viene esa sonrisa!
Entenderéis fácilmente porque Pocahontas significa traviesa, basta llegar al Mambo Bar y observarla detrás de la barra, ahí se exhibe, de 9 de la tarde a 3 de la mañana, 5 días a la semana, regalando esa mirada y sonrisa que incitan a consumir más cerveza, ron ó whisky por muy poco sediento que estemos simplemente con tal de verse otorgado por una de sus ojeadas.
Frente a esta intimidad escondida y expuesta, enfrente se encuentra Alesandro, cuyo contraste de actitud acrecienta la magia del Mambo Bar, Alesandro, que manera de descubrirse!
Alesandro, disk jockey oficial de la fiesta nocturna de Tamarindo, titulo honorífico!
Alesandro decidió venirse hace 5 años de Milano, dónde desde los 19 años su vida se ha visto envuelta por la música. Alesandro, de dónde sacas tan buena música!? esa que te ayuda a conseguir aquella mezcla explosiva de gringos, ticos, surfistas, rubias americanas, trigueñas, rastas, jugadores de pool, que se dan cita como cada día en el Mambo Bar después de un día de Puro Pacífico, esperando a encontrarse nuevamente con Pocahontas...
Miguel Habana.
2003-03-04
Pocahontas la Princesa Tica
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2003-02-11
Puro Pacífico
Nos hospedamos en unas cabinas que unos franceses decidieron comprar, hace de eso 6 meses. Ahí tenemos a una pastelería francesa y el sabor del croissant me recuerda Europa y sobretodo a Francia, ah, recordada Francia, aunque el entorno era distinto. Ellos decidieron hace años dejar todo su pasado del Sur de Bretaña para irse a vivir una vida mejor, una Pura Vida.
El día anterior, viernes noche, Ferran y yo nos perdimos como ya empieza a ser costumbre, en el Mambo Bar, cuyo Disk Jockey se merece una medalla de interpretación musical por como vive cada una de sus canciones. Imperial tras Imperial, que rica estás Cerveza Tica ! eso nos ayudó a entrar más en el ambiente, gringos, surfistas, hogareños, muchos con trenzas , en fin, Puro Pacífico. Esa noche, decidimos juntar nuestro talento y no hubo nadie que pudiera destronarnos del billar, ni gringos, ni ticos, al final salimos victoriosos de todos los desafios. Por algo B.B.Bum (Ferran) fue campeón nacional por equipos , yo sólo lo fui de mi barrio en Francia.
El contacto nuevamente con la tabla de surf nos devolvió la sonrisa, más teniendo en cuenta los progresos que apreciamos. Ya nos cuentan entre los que saben levantarse sobre una tabla y aguantar en ella hasta que le rindas homenaje a la ola, cuando ya no le queda fuerza para arrastrarte hacia ella.
En fin, surf todo el día, hasta el momento tan esperado. Reposados dentro del agua sobre la tabla, sobre nuestra cabeza acechaba la luna y allí al fondo se despedía el sol, amarillento, dorado y por fin ambarino, mientras lo observamos finalmente sentados sobre la tabla entre ola y ola.
Para acabar nos despedimos de alguna que otra ola en la oscuridad de mientras se empezaba a oir la música de fondo en la playa y por fin, un poco de relajo, ayer hemos dormido poco.
Justo antes, nos dimos cita con unas amigas de San José, ellas también de paso por este lapso de tiempo, divinas ticas, lo justo para exponer en esta parte de país el atrevido encanto que se desprendía del movimiento de sus caderas, Maureen, Jenny, Isabel..., hasta dónde puede aguantar el corazón ?
Después de una buena carne de res en el restaurante CopaCabana, como no, con lo hermosa que era Laura la camarera, argentina de Mar del Plata, con un cuerpo exageradamente agradable a la vista, incluso, ó más bien dicho, excepto su protuberancia, nos dirigimos primero al Mambo Bar para recalar en el bar de la playa en el cuál se encontraba todo Tamarindo.
Bareto con el mismo Disk Jockey y sus discos de childout, el trago a 1000 colones, baile sobre la arena bajo la palmera y a un palmo de la playa, cuerpos dormidos, cuerpos entrelazados, rubias americanas, apuestos surfistas, trigueñas del país y rastas frenéticos, charlando, riendo, mirando las estrellas, tomando, bailando, en fin, viviendo. Pura Vida.
La noche fue dura y larga, whisky, tequila, más whisky, más tequila, entremezclado con algún que otro beso robado a aquella hermosa tica, hermosa Maureen, cuyos ojos parecían haber encarcelado el color de Tamarindo.
Creo que me quedaré con eso. Miguel Habana.
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2003-02-09
Don Juan Luis Acuña: el tiempo corre...
El tiempo desfila, inapelable, y para algunos más apresurado que para otros.
No aspiro esta vez a epilogar y angustiarme sobre lo que cada uno haya podido hacer ó no, cada uno es un insubordinado de la sociedad bajo un género preciso, - ó por la ausencia de juicio justo eso cree - , y libre de hacer lo que piensa que puede hacer, porque al fin y al cabo, solo somos marionetas, algunos más que otros.
Y de paso aprovecho para recusar a los que desconfían ó ponen entredicho la autoría de estas narraciones. Acaso es una cualidad del ser humano aburrido ser vil y envidioso?
Como decía, el tiempo corre, si, y con contemplar el pasado con ojos cansados ya no alcanza para recuperar ni un minuto de lo que uno fantaseó ser y nunca fue.
Juan Luis, pero que has hecho de estos años!? Tantas protestas y promesas para tirarlo todo por encima borda. No intentaste ni luchar, llegó el Diablo y te fuiste con él !
Esta vez mi relato tiene un intérprete, y ese eres tú. Lo siento y asiento.
En cada grupo siempre hay y hubo lideres, y lo sabes bien, al igual que Paul Mc Cartney con los Beatles, ó Mick Jagger con los Rollings, Juan! a ti siempre te consideré un Ringo Star. Es más, como Pete Best. Y no pidas de posar para la foto mística de Los Beatles, no lo concebiríamos, y seamos sinceros, ese perfil no se ajustaría a ese tiempo y espacio.
Ya os hablé de mi amigo Johnie Walker, me decía este sábado: "Apuntale a la Luna, aún si fallas, alcanzarás las estrellas".
Algunos no llegaron ni a traspasar las nubes. Y mencionar aquí al sujeto que me viene a la mente me inhibe e incluso me roba el ímpetu estilográfico que intenta transmitir esta tinta que se escurre en un simple trozo de pergamino moderno. Mi alma gemela! Porque?? Simplemente Porque?
Richard, nunca entendí tu acercamiento con Don Juan Luis de Acuña, y ahora lo condeno. El te ha usurpado lo que siempre te caracterizó, la lucha por la Libertad, el poder de cumplir las ilusiones que tenías de niño impúber, acaso no recuerdas?
Se me van las fuerzas y las horas del día, y pagaría por poder comentar con Vos acerca de mujeres, travesuras, jolgorios, movimientos de caderas, pero Michel! acaso estás soñando? Te estás confundiendo de personas, ó más bien, de tiempos...
El tiempo desfila, inapelable, y para algunos más apresurado que para los otros...
Miguel Habana.
No aspiro esta vez a epilogar y angustiarme sobre lo que cada uno haya podido hacer ó no, cada uno es un insubordinado de la sociedad bajo un género preciso, - ó por la ausencia de juicio justo eso cree - , y libre de hacer lo que piensa que puede hacer, porque al fin y al cabo, solo somos marionetas, algunos más que otros.
Y de paso aprovecho para recusar a los que desconfían ó ponen entredicho la autoría de estas narraciones. Acaso es una cualidad del ser humano aburrido ser vil y envidioso?
Como decía, el tiempo corre, si, y con contemplar el pasado con ojos cansados ya no alcanza para recuperar ni un minuto de lo que uno fantaseó ser y nunca fue.
Juan Luis, pero que has hecho de estos años!? Tantas protestas y promesas para tirarlo todo por encima borda. No intentaste ni luchar, llegó el Diablo y te fuiste con él !
Esta vez mi relato tiene un intérprete, y ese eres tú. Lo siento y asiento.
En cada grupo siempre hay y hubo lideres, y lo sabes bien, al igual que Paul Mc Cartney con los Beatles, ó Mick Jagger con los Rollings, Juan! a ti siempre te consideré un Ringo Star. Es más, como Pete Best. Y no pidas de posar para la foto mística de Los Beatles, no lo concebiríamos, y seamos sinceros, ese perfil no se ajustaría a ese tiempo y espacio.
Ya os hablé de mi amigo Johnie Walker, me decía este sábado: "Apuntale a la Luna, aún si fallas, alcanzarás las estrellas".
Algunos no llegaron ni a traspasar las nubes. Y mencionar aquí al sujeto que me viene a la mente me inhibe e incluso me roba el ímpetu estilográfico que intenta transmitir esta tinta que se escurre en un simple trozo de pergamino moderno. Mi alma gemela! Porque?? Simplemente Porque?
Richard, nunca entendí tu acercamiento con Don Juan Luis de Acuña, y ahora lo condeno. El te ha usurpado lo que siempre te caracterizó, la lucha por la Libertad, el poder de cumplir las ilusiones que tenías de niño impúber, acaso no recuerdas?
Se me van las fuerzas y las horas del día, y pagaría por poder comentar con Vos acerca de mujeres, travesuras, jolgorios, movimientos de caderas, pero Michel! acaso estás soñando? Te estás confundiendo de personas, ó más bien, de tiempos...
El tiempo desfila, inapelable, y para algunos más apresurado que para los otros...
Miguel Habana.
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2002-11-05
Yo nunca salí de la Habana… Edith
Un viaje por el tiempo. Si, fue como un viaje por el tiempo aunque en Cuba, parece que el tiempo nunca se mueve.
Todo sigue igual, la Habana Vieja, inamovible, soltando ese encanto que tanto la caracteriza y cuyas calles, desde Jesús María hasta Obispo, siguen con parte de esa magia que la hizo tan famosa a eso de los 50, en aquel entonces, la ciudad más hermosa del mundo.
Un autor dijo un día 'el futuro es el sitio que más me gusta porque es allí donde pasaré el resto de mi vida', la verdad es que para la nueva generación de cubanos, y cuando digo nueva, entiendo los de nuestra edad que no están de acuerdo con Fidel y que sueñan desde niños parecerse a uno de esos turistas, con fulas (dólares) en el bolsillo, esta frase es poco esperanzadora.
He visto la Pura y sigue siendo una fiel seguidora de Fidel, por algo era antigua activista del partido comunista, sin embargo cuando Daniel su sobrino de unos 30 años cuenta que gana 8$ al mes y ruega que le enviemos una carta de invitación porque ya no puede más, uno entiende que la juventud quiere a su vez montar una revolución dentro de esta ya permanente revolución, pero lo tendrán difícil. No nace un Che cada 50 años.
De mientras, January se va volviendo toda una mujer y sonríe ante ese nuevo juguete que es la cámara digital.
Los días por la Habana fueron enriquecedores en sensaciones, desde el Ron que nos tomábamos en el balcón de casa Papi hasta los bailes de salsa rodeados de un montón de negritos y negritas, mulatos y trigueñas, todos moviéndo su cuerpo a un ritmo endiablado.
Sin embargo, muchas señales de la dura vida de los cubanos, cámaras ocultas en la plaza de la Catedral, una policía que permite todo al turista y nada al cubano. La hermosa e imponente Odalis simplemente se sentó para charlar con nosotros y una vez que nos fuimos se la llevó la policía a la unidad de Control en dónde permaneció toda la noche hasta la mañana siguiente. A pesar de mis protestas contra la policía hasta las tres de la mañana, se debió de quedar en un calabozo, si si, habéis oído bien, una calabozo para mujeres, con rejas, y esto cuando lo vi me pareció vivir una película.


He visto la Pura y sigue siendo una fiel seguidora de Fidel, por algo era antigua activista del partido comunista, sin embargo cuando Daniel su sobrino de unos 30 años cuenta que gana 8$ al mes y ruega que le enviemos una carta de invitación porque ya no puede más, uno entiende que la juventud quiere a su vez montar una revolución dentro de esta ya permanente revolución, pero lo tendrán difícil. No nace un Che cada 50 años.
De mientras, January se va volviendo toda una mujer y sonríe ante ese nuevo juguete que es la cámara digital.
Los días por la Habana fueron enriquecedores en sensaciones, desde el Ron que nos tomábamos en el balcón de casa Papi hasta los bailes de salsa rodeados de un montón de negritos y negritas, mulatos y trigueñas, todos moviéndo su cuerpo a un ritmo endiablado.
Sin embargo, muchas señales de la dura vida de los cubanos, cámaras ocultas en la plaza de la Catedral, una policía que permite todo al turista y nada al cubano. La hermosa e imponente Odalis simplemente se sentó para charlar con nosotros y una vez que nos fuimos se la llevó la policía a la unidad de Control en dónde permaneció toda la noche hasta la mañana siguiente. A pesar de mis protestas contra la policía hasta las tres de la mañana, se debió de quedar en un calabozo, si si, habéis oído bien, una calabozo para mujeres, con rejas, y esto cuando lo vi me pareció vivir una película.
En fin, después de emborracharnos del ambiente de la Habana, nos dirigimos hacia Trinidad, sin duda alguna, la ciudad más colonial de Cuba, y nuestro sueño siguió haciéndose realidad. La playa Ancón nos deleitó por su agua cristalina y su paz que pudimos admirar incluso desde un catamarán, y de mientras, la noche Triniteña nos regalaba las mejores demostraciones de baile que hubiéramos imaginado.
Después de un relajo esplendoroso de tres días, volvimos a la Habana Vieja, en lo que aproveché para saludar nuevamente a la familia de la Pura, a la madre de mi tan apreciada Emerita que por fin se pudo exiliar en Miami a cambio de un anillo de compromiso, y contarle a mi vieja amiga Edith lo que habíamos visto, aunque nunca me olvidaré de su respuesta :"Yo nunca salí de la Habana"...
Miguel Habana.
Después de un relajo esplendoroso de tres días, volvimos a la Habana Vieja, en lo que aproveché para saludar nuevamente a la familia de la Pura, a la madre de mi tan apreciada Emerita que por fin se pudo exiliar en Miami a cambio de un anillo de compromiso, y contarle a mi vieja amiga Edith lo que habíamos visto, aunque nunca me olvidaré de su respuesta :"Yo nunca salí de la Habana"...
Miguel Habana.
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2001-05-19
Montezuma: Accenture’s Trophy
Ya tocaba escribir. Este país me absorbe, sobretodo cuando finaliza la semana, por su belleza, su naturaleza, su aventura.
Estuve un tiempo desconectado de la redacción, simplemente era necesario encontrar inspiración, en este caso la que ofrece este país.
Accenture Trophy. May 2002.
Es época de lluvias dicen, pero el calor es intenso. Demasiado. De ahí el olor a sudado que llevamos con nosotros. Esto me recuerda aquel famoso verano del 2000 en La Habana, un clima bastante parecido. Estamos en Montezuma, más lejos en este país es difícil irse. El viaje ha sido muy largo, nos fuimos temprano a eso de las 4 de la tarde, en 4 carros idénticos, 4 RAV 4, porque por esa parte del país a veces nos cruzamos con alguna carretera. El resto son simplemente caminos polvorientos y llenos de baches.
Al final, después de cruzar el Golfo de Nicoya en un Ferry y desembarcar al otro lado del mar, después de 3 horas de espera, con única distracción aquel bar perdido en esa carretera, un bar autentico, la verdad, un bar como imagino hace años, casi solo hombres, las únicas mujeres estaban acompañadas por el macho, orgulloso de cantar aunque mal en ese invento fantástico, el Karaoke.
Estuve un tiempo desconectado de la redacción, simplemente era necesario encontrar inspiración, en este caso la que ofrece este país.
Accenture Trophy. May 2002.
Es época de lluvias dicen, pero el calor es intenso. Demasiado. De ahí el olor a sudado que llevamos con nosotros. Esto me recuerda aquel famoso verano del 2000 en La Habana, un clima bastante parecido. Estamos en Montezuma, más lejos en este país es difícil irse. El viaje ha sido muy largo, nos fuimos temprano a eso de las 4 de la tarde, en 4 carros idénticos, 4 RAV 4, porque por esa parte del país a veces nos cruzamos con alguna carretera. El resto son simplemente caminos polvorientos y llenos de baches.
Al final, después de cruzar el Golfo de Nicoya en un Ferry y desembarcar al otro lado del mar, después de 3 horas de espera, con única distracción aquel bar perdido en esa carretera, un bar autentico, la verdad, un bar como imagino hace años, casi solo hombres, las únicas mujeres estaban acompañadas por el macho, orgulloso de cantar aunque mal en ese invento fantástico, el Karaoke.
Pues como os narraba desembarcamos en Montezuma a eso de las 2h00 de la madrugada, un pueblo encantador, al estilo puro del Pacífico pero virgen de tanta americanización, por lo menos no tanto como en Tamarindo.
Iniciamos la mañana en busca de La playa, queríamos encontrar un lugar perdido, y con los todoterrenos nos adentramos en los caminos de piedra, en la selva y los barrizales, y aquello entre tanto polvo se parecía más bien a una carrera, una competición de Rav4, el Accenture's Trophy.
Iniciamos la mañana en busca de La playa, queríamos encontrar un lugar perdido, y con los todoterrenos nos adentramos en los caminos de piedra, en la selva y los barrizales, y aquello entre tanto polvo se parecía más bien a una carrera, una competición de Rav4, el Accenture's Trophy.
Un amigo mío, Johnnie Walker , dice que el mundo entero se hace a un lado por el hombre que sabe hacia donde va. Pero Willy no sabía. Se seguía adentrando en medio de la selva, en lugares en el que uno se preguntaba que como haríamos para volver. Pero siempre sin saber.
Mereció la pena el paseo, primero la playa Mal País y después la playa de Santa Teresa, llena de surfers, otra vez, están por toda parte en este país. No nos arriesgamos, las olas eran demasiados gigantescas y optamos por no brindarle al mar alguna gesta.
La noche , como en todos estos pueblos se resumió en un bar, y como era la fiesta Heineken, ahí estuvimos, el tiempo de conocer a Fanny y Andrea, dos españolas biólogas que lo dejaron todo para venirse 4 meses. Que gusto hablar con chicas españolas. De veras.
Después de que Willy y aquí este redactor despertáramos a Greg Peck (Paco en horario de oficina) a las 3h00 de la madrugada con el único fin de hablar de surf, de mujeres y echar una pequeña humareda en la habitación, el día siguiente lo bueno fue la cascada, desde la cual niños exponían piruetas en el aire desde más de 20 metros.
La vuelta fue un poco menos larga, primero la playa Manzanillo, y después simplemente una pausa para ver una manada de vaqueros compitiendo entre ellos y exhibiendo su puntería, intentando después de una cabalgada de 50 metros arrebatar una pequeña pinza colgada de un cordel.
Realmente, el fin de semana en la provincia de Nicoya fue una comunión total con la naturaleza tica.
Miguel Habana.
Publicado por Miguel Habana en 8:22 0 comentarios
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